domingo, 7 de junio de 2015

Heroínas en tres actos


Acto Primero
En 1995 me invitaron a un homenaje casi clandestino que le hicieron a La Coco. Ella era un transexual que llegó a tierras de libertad cuando el órdago migratorio de Mariel. En un patio del Noroeste de Miami, se improvisó un espectáculo de amigas de la noche que cantaron e imitaron, compartiendo en secreta complicidad el cercano final de La Coco. Luego supe que murió de cáncer como complicación  del HIV. Alguien me lanzó a la cara el detalle morboso de que La Coco, desesperada por alcanzar en físico una femineidad que siempre sintió suya, se dejó infiltrar silicona industrial en la piel de los pectorales que se moldeó  manualmente en un par de pechos de mujer. Con la consunción  de la enfermedad terminal, la silicona se corrió por el cuerpo  formando tumefacciones hasta en los tobillos. A La Coco (¿se pondría el nombre por Chanel? ) la velaron en una caja cerrada.  

Acto Segundo:
En Mayo del 2014,  Laverne Cox ofrece una entrevista  a Kaitie Couric, la reconocida periodista donde cuenta su historia de niño negro acosado e intimidado en la escuela y en el barrio por su afeminamiento. Una historia con matices más tenebrosos  cuando dice que sucedió en Mobile, Alabama. Laverne huye a Nueva York y sale de su armario transgénero  a golpe de muchas hormonas, algún bisturí y mucho sacrificio como una bella actriz negra que alcanza reciente fama en la serie de Netflix “ Orange is the New Black”. La entrevista la lleva a ser la portada de la revista “Time” .  Laverne educa  a todos cuando dice:  “No hay una sola una experiencia trans. Y creo que lo que tienen que entender es que no todo el mundo que ha nacido siente que su identidad de género está en alineación con lo que le fue asignado al nacer, basado en sus genitales. Si alguien necesita expresar su género de una manera que es diferente, que eso está bien, y que no se le debe negar la asistencia sanitaria. Ellas no deben ser intimidadas. No merecen ser víctimas de la violencia. ... Eso es lo que la gente necesita entender, que está bien y que si no se siente cómodo con ella, entonces usted necesita mirarse a sí mismo. Cuando se trata de términos, trans o género no conforme son dos grandes términos que pueden abarcar una variedad de diferentes experiencias”. Laverne Cox se convierte en una líder por la igualdad de derechos de los transexuales recorriendo el país con un discurso de campaña titulado "¿No soy una mujer?

Acto Tercero:
En April del 2015, Bruce Jenner, medallista olímpico, exatleta y figura de la televisión estadounidense concede una entrevista a Diane Sawyer. El sexagenario padre de seis y padrastro de las escandalosas Kardashians, causa sensación  cuando revela  que siempre estuvo confundido con su identidad sexual y dice “Sí, soy una mujer”.  Curiosamente, no pide que la llamen por un nombre femenino ( algo tan al centro de la identidad personal)  y aclara nerviosa: “No soy gay” . Diane Sawyer, tan inexperta como muchos en distinguir género de orientación sexual,  no se percata que Jenner es una mujer lesbiana  que ha mantenido relaciones satisfactorias con varias mujeres por toda su larga y oculta vida femenina. Solo un mes después, Jenner, aparece en la portada de Vanity  Fair y pide: “Llámenme Caitlyn” La foto glamorosa  con un corsé de profundo canalillo, mucho rímel y sensualidad sirve de antesala a una avalancha de agasajos y aplausos que incluyen hasta el Presidente Obama. Se habla tanto de heroísmo y valentía que los comentarios negativos de disuelven con rapidez, incluyendo una fundamentalista bíblica que llega a pedir que le retiren a Caitlyn la medalla de oro que ganó Bruce.    

Acotación:
Mucho coraje tuvo la pobre hispana de Miami que entre droga, escarnio, prostitución y otros males que aún son parte de la realidad transexual de cada día, decidió agredir su cuerpo con plástico para poder “pasar” como la mujer que siempre fue.
Más que valiente considero a la afroamericana actriz que utiliza su éxito profesional siendo transexual para luchar por muchas otras como ella,  que viven al margen de cualquier derecho y sin respeto alguno en nuestra sociedad.
Trascendental resulta para la información pública que la medallista olímpica de a conocer al mundo su sufrimiento por vivir como mujer en el cuerpo equivocado y su decisión de emplear setenta mil dólares en alcanzar  una imagen congruente con la iconografía clásica del estrellato femenino.
 Sin embargo, me temo que la transformación de Caitlyn  sea el preludio de un espectáculo comercial a gran escala. Veo “reality show”  en cada pose lánguida, en cada vestuario tan voluptuoso como el de su hijastra Kim.
Cuando Simone De Beauvoir en su obra “El Segundo Sexo” escribió  “no se nace mujer, llega una a serlo" , aclaró que lo que entendemos por atributos de una mujer (coqueta, frívola, caprichosa, sumisa, delicada, sensual, etc.) es un producto cultural que se ha construido socialmente.  Mucho me temo que Caitlyn, ha querido salir de su armario como el epitome de la imagen femenina deshumanizada que siempre ha vendido las industrias de la moda y el entretenimiento. Esa misma imagen que relega a la mujer a bello objeto y que tantos problemas de autoestima ha traído a las que no pueden o no tienen recursos para alcanzar esos estándares tan apreciados en una sociedad mayoritariamente machista.  
Te llamo Caitlyn, te acepto totalmente como mujer pero lo siento, de heroína femenina te veo poco.
.


sábado, 11 de abril de 2015

Peleas de Gallos



Me han inundado el muro. No, no es un error de sintaxis  ni una alucinación. Me refiero al muro de Facebook. Y a la pésima televisión local, al sensacionalismo de todos los medios que de periódicos han devenido tabloides y de informativos  tienen muy poco. 
Es acerca de la VII Cumbre de las Américas en Panamá. Nada del comunicado para mejorar las relaciones comerciales entre los países que participan. Mucho menos de discursos emotivos como el de la  Ministra de Educación de Panamá, Marcela Paredes, enfatizando que “no se puede lograr una educación de calidad sin equidad y prosperidad”. Nada de lo que vale y brilla. Solo peleas. Peleas barriobajeras, griterías de fanáticos de estadio, vulgaridad de unos pocos. Peleas de gallos, un viejo vicio cubano.
 ¿Y quiénes son los gallos? Pues cubanos a los dos extremos de la voluntad mayoritaria de intentar una solución democrática y pacífica al régimen totalitario cubano. Nada nuevo o imposible si consideramos a la Republica Checa de Havel, la extinta URSS de Gorbachov,  el Chile de Pinochet y hasta la España de Franco.
De un lado,  un grupo que vive en el oxímoron constante de llamarse ¨defensores de derechos humanos ¨en una isla donde esos derechos no existen.
Del otro, siempre informados de los eventos por los infiltrados en el primer grupo,  los infelices seudopatriotas del totalitarismo que no ven que sus propios líderes y la mayoría de su pueblo solo quiere el cambio lo antes posible, aunque la motivación sea más económica que política.
Y detrás, todos los que ganan con la pelea: desde unos minuticos de penosa y transitoria fama hasta esos que viven del producto “libertadparaCuba.com¨ en la política, en los periódicos, en las tiendas de pacotilla de Miami, en las agencias de viaje y en los que roban al Medicaid y se llevan la ganancia a la isla. Y por supuesto,en los inmorales que, gracias al estado  de las cosas por más de medio siglo, viajan a Cuba y pueden financiarse sexo joven con su cheque de la Seguridad Social o con su ayuda de desempleo española.
Estos gallos en su pelea patética son ciegos y sordos a la democracia. No entienden de decisiones que, por suerte para muchos otros, no se toman ni por descerebrados ni en el medio de una calle de Panamá a patadas y a chillidos.
 A todos estos gallos les va pasar como al de Morón: se van a quedar sin plumas por mucho que cacareen.

domingo, 15 de febrero de 2015

Duele, España duele


España me duele. Me duele desde mis genes y mi crianza gallega. Me duele por mis amigos y por mi familia española, por mi pareja. Y cada día me duele más al ver  la sinrazón política en la que se encuentra el país y la actitud con que muchos atacan a los que no aceptan a su héroe político del momento.
Por una parte la derecha española, entronizada por más de treinta años en el Partido Popular  (ese hijo tardío del franquismo con olores viejos a democracia aparentemente nueva) que no pierde oportunidad para vincular a Podemos con la extrema izquierda totalitaria castrochavista. Mientras tanto, pierden de vista que su cohesiva derecha felizmente  se fragmenta más al centro con un notable crecimiento de Ciudadanos y de UP y D.
Por otra parte la  izquierda española, con histórica mayoría en el PSOE  (esa reconversión ochentera del marxismo con la economía de mercado como necesidad cierta de abrazar la socialdemocracia europea) centra la batalla en llamar fascistas a los de Ciudadanos  y en reclamar el purismo ¨zurdo¨ para sí: Podemos no es de izquierdas. Y bueno, Izquierda Unida es ese hermano bastardo, hijo de La Pasionaria, a los que miramos con condescendencia (a menos que nos hagan falta un par de votos para gobernar).   
Los comentarios de muchos españoles me hacen pensar que el patrón de la telebasura Cinco es viral y ha mermado el sentido común de muchos.  Desde la coleta de Iglesias hasta endosarle un saludo nazi de un joven miembro del PP a Albert  Rivera, todo vale para denostar al contrincante. El conocido “ y tú más” ha devenido “ tu , la peor de todas” (con perdón de Octavio Paz) .
Y se habla poco de economía. Y mucho menos de los programas de cada partido político, de fácil acceso en la red. La tendencia es al sambenito, a la burla, y sobretodo el rescate por un héroe partidista que va cambiar al país en un instante por obra y gracia del Espíritu Santo.
 Los verdaderos males ( la tremenda corrupción en todas las esquinas políticas, la evasión de impuestos, la falta de incentivos a la economía, la burocracia entorpecedora del progreso , el nepotismo desde el poder, la mezcolanza de iglesia y estado,  un sistema judicial lento y torpe, una constitución obsoleta en la modernidad europea, etc.) casi ni se mencionan. Abunda  el “qué me prometen”  en lugar del “cómo lo vas a hacer”. Olvidan que nadie, NADIE, va a mejorar el “estado de bienestar” si la economía no progresa: ¡ Que es la economía, estúpido!.
 Y en esta ceguera intolerante y  enfermiza de libelo, pierden lo más esperanzador de todo: Se acaba el bipartidismo para dar paso a más versiones de la derecha y de la izquierda, a una ampliación del espectro político, a más democracia.
Soy de esos cubanos, nacionalizados norteamericanos y viviendo en Miami que nunca ha apoyado al castro comunismo, pero que baila mejor con la izquierda al centro del salón. Eso sí, liberalismo económico por medio;   vamos  que voy a lo Jefferson.  Lo digo para ver si detengo a l@s Belén Esteban monofanáticopartidistas antes de que me caigan encima.

Mientras, espero y confío que el sentido común se imponga en España, esa que ahora me duele.


domingo, 16 de noviembre de 2014

Tiempo de bolero: Sublime Ilusión interpretada por…Podemos

Hace más de un año que no paso por mi blog. Mudada a Estados Unidos, mucho trabajo y algo de holgazanería se han juntado todo este tiempo en contra de Asere Paria.
Pero no quiero permanecer callado ante el nuevo fenómeno político en España.
El círculo morado ha trascendido la prensa española e internacional y ya es motivo de tema de tertulia casera en muchos hogares de este Miami. Hablo de Podemos, ese nuevo partido que para muchos parece inminente solución gubernativa/ mesiánica al desastroso panorama económico español y para otros llega a constituirse en semilla del mal populista totalitario.
Está claro que Podemos ha nacido de la profunda desilusión de muchos, de la corrupción de tantos y de esa psicología de masas que el psiquiatra, socialista y sociólogo argentino José Ingenieros tan bien definió: “Los ideales pueden no ser verdades:son creencias. Su fuerza estriba en sus elementos efectivos: influyen en nuestra conducta en la medida en que lo creemos.”
 Y según las estadísticas, muchos españoles están creyendo que los morados les van a  sacar las castañas del fuego, sobre todo porque dicen lo que tanto necesitan escuchar: ¡Es la hora de la gente!
 Cuando reviso  el programa morado ( http://podemos.info/wordpress/wp-content/uploads/2014/05/Programa-Podemos.pdf ), reconozco que mi lado izquierdo late de emoción sociopolítica con muchas de las propuestas que no son novedosas en la socialdemocracia pero si actualizadas en este contexto. El  “QUE” me gusta mucho,  pero cuando reviso a profundidad el  “COMO”, siento una punzadita alarmante en mi costado derecho, ese que me habla siempre de la economía. No creo (y conmigo nadie que sepa usar Excel) que se pueda garantizar una renta básica para todos, solo con el dinero procedente de una reforma progresiva del IRPF y de la lucha contra el fraude fiscal. Es en esa realidad para el quehacer político que tan bien definió la campaña de Clinton con aquello de "It's the economy stupid" donde Podemos se me queda un poco corto. Pero tampoco me cuelan tan fácil el cuento del populismo amenazante, a pesar de mi natural predisposición negativa en ese terreno (tengo un síndrome de stress  postraumatico con esos discursos http://www.cuba.cu/gobierno/discursos/1959/esp/f040159e.html ).
Ya en 1846, Lorenz Von Stein describe los movimientos sociales (o ciudadanos) como una aspiración de sectores sociales de lograr influencia sobre el Estado, debido a las desigualdades en la economía y aunque es cierto que rara vez confluyen en un partido político, tampoco quiere decir que  pasen del populismo a la dictadura como en el fenómeno castrochavista. El feminista, el ecologista, el pacifista, los derechos civiles en EEUU son ejemplos de influencia positiva de movimientos sociales en el desarrollo de la humanidad. Podemos ha nacido de un movimiento social y retiene el olor que de allí emana. Que se convierta en un desastre totalitario depende de los españoles y no de Pablo Iglesias.
 Mientras los españoles se debaten entre vituperios y halagos al color morado, no hay quien niegue la ilusión que brinda Podemos ante tanto descaro y estulticia del resto de todas las fuerzas políticas españolas sin importar el color. Yo, como André Maurois creo que " Una ilusión eterna ,o por lo menos que renace a menudo del alma humana, está muy cerca de ser una realidad". A lo mejor es por eso que me gusta tanto este bolero... 




viernes, 26 de abril de 2013

Hitchcock, Lola y el vértigo infinito


 Quiero que sepan que la palabra vértigo se deriva del latín vertere que significa dar vueltas o girar. De ese modo empezó la conferencia aquel ilustre profesor de Medicina allá por los años setenta. Y entonces, me inculcó el concepto de que el vértigo era una ilusión de movimiento, ya sea del mundo exterior que gira alrededor del individuo o de la persona que gira en el espacio.

 Despues, en un resquicio cultural de los que se daban en mi isla, me tocó la suerte de poder ver la película de Hitchcock, rodada en 1958, pero solo entonces permitida en Cuba. Aquella espiral en la pupila arrastrándose a un abismo infinito envuelta en la música de Bernard Herrmann fue la antesala de un momento que cambiaría mi conocimiento médico de un tirón. Al terminar la proyección, comprendi que el vértigo es, por sobre todos los posibles conceptos  que nos digan, un miedo incontrolable. Es la atracción obsesiva y fatal de lanzarse al vacío, el frenesí de perderte en la caída y dejar de existir.

 Lola Vega comparte con Hitchcock esta idea del vértigo en su novela ¨Muerte de un Bróker¨. El maestro era un conocido voyeur y la escritora no se queda atrás. Con mórbida deleitación, Lola pone su ojo por una hendija donde sus personajes van y vienen atrapados por el pathos de alguien que ha muerto de forma violenta. Sufrimiento, desenfreno pasional, tristeza y atracción enfermiza que solo permite desencuentros. Y todo esto en el entorno de Ronda, una ciudad de las mas antiguas y hermosas de España, que vive, vertiginosa, a horcajadas sobre un tajo de más de cien metros por donde corre el río Guadalevín.

 ¨Muerte de un Bróker¨ es quizás una novela de misterio o negra. Puede que sea de terror o fantástica. O todo eso. De lo que estoy seguro es que cumple lo que para mí es la función primaria de una novela: que me haga adicto en su lectura.

 Creo que Lola Vega, periodista experta, aquí se vuelve deliberadamente malintencionada. Te obliga a mirar por esa hendija que ha abierto en forma de novela y te hace caer por una profundidad que te atrapa en su violencia, por una grieta sin fin de alucinaciones dolorosas por donde escapa la vida. Todo ello, con un ritmo frenético hacia el vértigo que compartes con Mariela, su protagonista, como si fueras su alterego.

Ya lo habia vaticinado Milan Kundera en “La insoportable levedad del ser”: ¿Qué es el vértigo? ¿El miedo a la caída? ¿Pero por qué también nos da vértigo en un mirador provisto de una valla segura? El vértigo es algo diferente del miedo a la caída. El vértigo significa que la profundidad que se abre ante nosotros nos atrae, nos seduce, despierta en nosotros el deseo de caer, del cual nos defendemos espantados.

 Y ahora ese mismo vértigo, ese mismo, te lo devuelve ¨Muerte de un Bróker¨ através de la pupila de una escritora habilidosa de la que solo me queda esperar su próximo regalo literario.

lunes, 28 de febrero de 2011

Mucho Chico y poca Rita



En mi opinión, Chico y Rita, la más reciente creación de Fernando Trueba, es ante todo un merecido homenaje musical a Dionisio Valdés, más conocido por el Bebo.
La historia es una apuesta barata por el melodrama, esa fórmula tan popular en el cine occidental pero en este caso sin toques socio existenciales: el malogrado romance de un músico y una aspirante a cantante en La Habana de los años cuarenta. El producto final es un sainete romanticón donde por obra y suerte de un maniqueísmo exagerado, todos los cubanos son mulatos sandungueros y los americanos son tontos y malvados. Aquí, el pathos del destino que separa la vida de los amantes se hace caricaturesco al ofrecer mínimas pinceladas de las fuerzas que los separan. Quizás al guionista le faltó conocer a Félix B Caignet para poder eludir lo excesivamente lineal y simplista de la historia.
Otra cosa distinta es el dibujo que, con líneas ponderadas por el trazo negro, intensos claroscuros y tonos cálidos, adquiere visos que rozan la genialidad en los escenarios habaneros y neoyorkinos que sirven de telón de fondo. La animación, con cierto abandono por lo tridimensional se enriquece con la sensualidad de movimiento de los personajes. Es el resultado especial de la mano magistral de Javier Mariscal en tándem creativo con Tono Errando y todo un logro.
Quienes crean ver la historia personal del Bebo en el Chico de Trueba se equivocan. El Caballón dejó la isla en los sesenta y nunca regresó. Y no solo porque el jazz se considerara música del enemigo a noventa millas. Del Bebo se vedaron sus mambos, sus boleros y rumbas desde que decidió emigrar, a pesar que hay mas percusión cubana que metales neoyorkinos en su música. Tanto la proscripción oficial a su orquesta Sabor como la más reciente vulgaridad invasiva del regatón han destronado a su antológico Ita Morreal.
Es esa misma vulgaridad del lenguaje actual la que ha sido tristemente trasladada a los personajes de la historia confundiendo cadencia al hablar y lenguaje soez. Le han puesto los modos de una jinetera del Malecón de hoy a una prostituta del Two brothers de hace treinta años. Peor aún es la voz de Idania Valdés, la hija de Amadito, cuya interpretación en esta película es una calamidad auditiva. Idania canta los boleros con ese estilo contemporáneo de balada quejumbrosa con el que nos han torturado el tímpano, con sus chillidos de gata en celo, muchas advenedizas. Todo un agravio a Olga, Celia, Blanca Rosa y hasta a la mexicana María Luisa Landín. A esta pésima Valdés la salva solo la música del otro Valdés, el magnífico.
Para los foráneos e ignorantes que ven en Cuba un paisaje de mulatas, ron y palmeras la película es un soberbio entretenimiento. Para esos que en su miopía cultural de lo latino confunden un zarape con una mantilla habrá asombro y hasta premios. Para mí es una buena película con excelentes dibujos y fastuosa banda sonora que seducirá a cualquier melómanos. Pero para la nostalgia, me basta con mi memoria, y un disco del Bebo y Cachao. Todo lo demás me sobra.


sábado, 5 de febrero de 2011

Viaje a la semilla version 2.0

Con tu permiso, Alejo

Poco antes de emigrar de Cuba, hice un último intento de ir al cine que tuvo carácter épico por las dificultades con el transporte. Se trataba de la premier del filme Vidas Paralelas de Pastor  Vega, un hijo de cantante campesino devenido primero actor mediocre y luego director de cine a punta de dedo y de confiabilidad revolucionaria. El guion de Zoe Valdés, que fue posteriormente  premiado en ese Festival del Nuevo Cine Latinoamericano, contaba la historia en un sólo día de dos individuos  que viven en La Habana y en Unión City, New Jersey respectivamente.  En una acera Andy, el habanero, sueña con emigrar a Estados Unidos y en la otra, Rubén, el emigrado ya instalado en el Norte, añora Cuba y a sus amigos pese a haber dejado la isla voluntariamente. A pesar de la anodina realización y del maniqueísmo forzado de la historia, no niego que dejó en mí un margen de dudas sobre emigrar como solución definitiva. Sobre todo considerando que la guionista había hecho un profundo estudio sobre el terreno al pasarse un par de meses con su familia en New Jersey pagados por el Instituto Cubano de la Industria y Artes Cinematográficos.
Mi regreso, casi veinte años después, con un periplo de Occidente a Oriente, ha sido aleccionador en cuanto a dudas de cualquier tipo.  He visto un país donde la vida trascurre paralela entre la inútil calderilla nacional y la moneda convertible que pone precio exagerado e inalcanzable a casi todos los productos y servicios. Abunda la avidez por el contacto con lo extranjero no solo como modus vivendi sino por el hambre crónica de información mientras el renacer económico es solo una burla que pretende licencias de valor astronómico hasta para recoger latas en los basureros .  Las chatarras rodantes de los años cincuenta que han sido hibridadas con piezas de cualquier tipo y que mal funcionan con petróleo robado del transporte estatal mezclado con kerosene te llevan de un lado a otro por calles y carreteras despedazadas mientras despiden humos que hacen el aire irrespirable. Donde debió existir el hombre nuevo hay policías que, a diario, acosan a las prostitutas y a los chóferes de los autos de alquiler estatales para extorsionarles. Proliferan los flamantes carteles en una gráfica trasnochada donde Rodchenko y Warhol se besan con colorido caribeño en burda alegoría al pasado heroico y el futuro luminoso e inalcanzable mientras el presente está en ruinas. Y en todas partes, como una pesadilla kafkiana, te persigue la foto barbuda del único santo argentino que ha remplazado a cualquier héroe pasado o reciente.
Y luego, los perros que son muchos. Abandonados a su suerte, deambulan con aparente  indiferencia en todas las ciudades. Se tumban somnolientos al sol en medio de las calles como si desconocieran la diferencia entre la noche y el día. Famélicos y con las costillas a flor de la piel sarnosa no se alimentan de cadáveres como sus parientes de Benarés inmortalizados por el escritor colombiano. Parece que esperaran la muerte hasta que les pasa de cerca un turista. Poco importa que el visitante viaje disimulado como un nativo y lleve una semana frotándose el cuerpo con el seboso jabón de producción nacional: los perros siempre te identifican. A una distancia dictada por la prudencia defensiva, los perros te siguen adonde vayas. A una excursión a caballo o hasta la puerta de tu alojamiento. Allí se quedan, mirándote con ojos legañosos y tristes, mientras retornan a su estatus inicial de laxitud perdida hasta que pase el próximo turista. Es la misma mirada con que te despiden los cubanos de la isla. 
Entonces, con amargura por los otros y satisfacción egoísta me doy cuenta que no soy ni el Andy ni el Rubén de aquella mala película.