Huesos de invierno hacia el arcoiris


Los Ozarks es el nombre de un ecosistema que une, en un abrazo topográfico, la Lousiana y Missouri, tocando de soslayo a Oklahoma y Kansas.
Como en otras novelas de Daniel Woodrell, esta meseta es el marco de fondo de Winter Bones, la última entrega de este escritor de rigor para los amantes de la novela negra. De él, solo bastaría decir que ha acuñado el término “country noir”. Para mí, ese discutible nuevo género sería el resultado genético-literario de cruzar la novela negra de Dashiell Hammett con la profundidad sicológica, el desgarro y ese localismo sureño que se hace universal en un William Faulkner como en ningún escritor norteamericano de su generación.
Pero no es esta novela la que me trae a la reflexión, sino la magnífica versión cinematográfica que dirige Debra Granik, una mujer lúcida que cada vez más impone su presencia en el mundo del cine independiente.
Con un rostro de belleza tan serena y profunda como el paisaje que la rodea, Ree Dolly, la protagonista de diecisiete años de esta historia, es toda una heroína. La joven se lanza a la búsqueda de su padre que ha utilizado la mísera casa familiar como fianza para escapar de la justicia. Lo extraordinario es que su pesquisa sucede en un mundo de oscuras relaciones familiares cruzadas, donde los lazos de sangre no impiden la que se derrama entre traficantes de pacotilla. Se trata de un microcosmos donde la gente cocina la violencia y la metanfetamina en el mismo fuego lento, en los calderos donde escasea la comida. Es un ambiente donde los niños aprenden muy temprano a disparar rifles porque no conocen otra escuela que no sea la de sobrevivir. Es la imagen desgarradora de una América profunda. Un sitio de monstruos marginados que parece estar situado en los confines del mundo pero que en realidad solo dista unas millas de Branson en Missouri, un emporio de entretenimiento, juego, turismo y diversión.
 Jennifer Lawrence, una joven actriz que dará mucho de qué hablar, está espléndida cuando borda esta adolescente ¨hillbilly¨ que se ha tomado en serio la tarea de sobrevivir con su familia disfuncional de dos hermanos menores y una madre demenciada en un entorno donde la palabra hostilidad adquiere inmediata liviandad. Y lo hace rodeada de actores decisivos como John Hawkes que acentúan el indiscutible sabor a  tragedia shakesperiana de la trama.
Mientras los protagonistas nos descifran capa a capa la insidia de este entretejido cotidiano de criminalidad, pobreza y espanto que nunca da margen al llanto, la banda sonora marcha a pulso con la historia que nos cuenta. Este ejercicio armonioso, repleto de cuerdas incisivas y melancólicas con raíces en el bluegrass, es un regalo definitivo para los oídos. Viene de la mano de Dickon Hinchliffe, un músico de cepa. Es el arreglista que contribuyó a tantos éxitos de la banda británica Tindersticks y un nombre reconocido en la música para cine y televisión.
Como si la trama, las actuaciones y la música no fueran suficientes para atraparnos, la cinematografía limpia de Michael McDonough nos lo cuenta en un ritmo lento que refuerza el discurso minimalista de la directora. El final es un producto artístico radical en el argumento, intenso en su presentación y sorprendente en su resultado final.
No en balde Winter Bones se ha ganado el Gran Premio del jurado en el reciente Festival Sundance. Es cine del que deja dolor más allá de la retina. Pero también es cine del bueno, del que queda en la memoria.
Dicen que el nombre Ozark deriva de la frase “aux arcs en ciel”, herencia de otros tiempos en que la Lousiana fue francesa y que se traduce por “hacia el arcoiris”, en referencia a la frecuente aparición de este fenómeno luminoso en esa hermosa región. Pues a mí, la calidad de esta película me ha llevado por un buen rato a la luz, en medio de tanta oscuridad reinante en las salas de proyecciones en los últimos tiempos.



Comentarios

José Ramón Morales ha dicho que…
Hola Juan Carlos y Javier, quiero desearles una Feliz Navidad y muchas cosas lindas para el 2011. Un abrazo
José Ramón Morales ha dicho que…
Juan Carlos, pasa por el Blog Cuba Española y recoje algo:

http://cubaespanola.blogspot.com/2010/12/acabo-de-enterarme-de-que-nuestro-blog.html
Un abrazo
RECOMENZAR ha dicho que…
No se como llegué aqui, me gusta tu blog te dejo el mio en caso que quieras unir tus letras